Madrid: La Puerta del Sol
En sus orígenes, la Puerta del Sol era uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Y su nombre proviene de un sol que adornaba la entrada.
En los siglos XVII al XIX, la puerta tenía importancia como lugar de encuentro y su característica fue que, no era una plaza definida, como la Plaza Mayor, y ocupaba la mitad del espacio actual.
La Puerta del Sol ha tenido varias reforma y la primera, fue llevada a cabo entre los años 1857 y 1862, ampliándose su espacio al derribar algunos edificios, lo cual queda delimitada su superficie actual. Luego se hicieron dos reformas más, una en 1959, en la cual se incorpora en el centro una zona ajardinada y varias fuentes. La última reforma fue en 1986: se rehabilitaron los edificios de toda la plaza, se amplía la zona peatonal y se suprimen las zonas ajardinadas y las fuentes del centro.
Si lugar a dudas, el edificio más representativo de la Puerta del Sol, es la antigua Casa de Correos. Fue construida por el arquitecto francés Jaime Marquet entre 1766 y 1768; la misma fue posteriormente Ministerio de la Gobernación (Interior) y Dirección General de Seguridad del Estado durante la dictadura franquista y, actualmente, es sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. De este edificio se destaca el reloj, que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles.

La historia de la Puerta del Sol está plagada de acontecimientos señalados, entre los que se encuentran el asesinato del presidente del Consejo de Ministros, José Canalejas, en 1912 o la proclamación de la Segunda República en 1931.
En la Puerta del Sol podemos encontrar el kilómetro cero, en la acera que hay justo enfrente del edificio de la Comunidad de Madrid. Todas las carreteras nacionales empiezan a contar sus kilómetros desde este punto.

También en la Puerta del Sol podemos encontrar el símbolo de Madrid, estatua del Oso y el Madroño, erigida en la boca de la calle del Carmen en 1967, y el cartel publicitario de neón de los vinos Tío Pepe, último superviviente de los numerosos anuncios que en otros tiempos había en esta plaza.


El último elemento añadido a la Plaza ha sido la estatua ecuestre de Carlos III en 1994. Para su ubicación se eligió un lugar tan emblemático como la Puerta del Sol por el hecho de que Carlos III, aunque era el Rey, siempre fue considerado como el mejor alcalde de Madrid y el responsable de la construcción de sus mejores monumentos.


